The Diocesan Dialogue
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July 2007

Reflexiones de la obispa

ESTIRAR, ESTIRAR, ESTIRAR

Espero que los reportes sobre “The Episcopal Church Center” (ECC), en construcción por casi un año, los hallan mantenido al día. Bastante trabajo ha sido llevado a cabo por diferentes comités, y por supuesto por los constructores. No recuerdo un día al pasar por el ECC sin importar el clima, estos no estén trabajando a toda marcha!

Usualmente a lo largo del camino, en un edificio tan grande como este, nos encontramos con sorpresas. Algunas de estas sorpresas caen dentro de la categoría de “se nos olvido…” o“no lo pensamos…” pero a pesar de esto vamos a tiempo.

La parte mas dificil es que no estamos dentro del presupuesto, y si estuviéramos, no hemos reunido suficiente dinero para pagarlo. Steve Hutchinson, canciller diocesano, y el Rev. David Bailey, canónigo del ordinario y yo, hemos visitado todas nuestras congregaciones y presentado el proyecto en detalle y pedir por su apoyo económico.

La gran mayoría de ustedes ha respondido de forma positiva y estamos profundamente agradecidos por esto. Estamos planeando como podemos reconocer y honrar sus donaciones y promesas para el Centro.

Estamos también conscientes de las muchas horas de “bordado” que se han tomado para hacer las colchas y esperamos ponerlas en las camas en el Centro Hospitalario al momento de la dedicación.

La realidad es, desafortunadamente, que necesitamos donaciones más sustanciales para completar el presupuesto y por lo tanto el Centro. En el transcurso de este mes enviaremos cartas solicitando de nuevo su ayuda (ya sea por primera vez o en adición) en cantidades mas significativas. Esto probablemente no será una posibilidad para algunos de ustedes, pero los invitamos esperanzados en su reconsideración–particularmente haciendo pagos mensuales por un lapso de tres años, por ejemplo, o ver la forma de cargar sus donaciones por medio de VISA o Mastercard.

Al hacer mis donaciones en pagos, he descubierto lo que muchos otros me han dicho, que la gente que da una organización o proyecto frecuentemente descubre que esto hace querer dar mas a otros! Dar puede entonces convertirse en un habito real como gratitud a la vida.

Menciono esto en el contexto sabiendo que muchos otros también han solicitado su ayuda: su congregación, promesas para un nuevo edificio, otras organizaciones de la iglesia, tales como El Fondo Episcopal para el Desarrollo y Ayuda, la Ofrenda Unida, y pronto todos estaremos hablando sobre los Objetivos del Milenio.

Aparte de todo esto, muchas organizaciones buscan su apoyo, para las artes, educación, los pobres, etc.

Yo los exhorto simplemente a que ustedes consideren y ayuden a que el ECC sea un proyecto libre de deudas. No es muy frecuente el que necesitemos pedir por su ayuda, pero hoy lo hacemos. Me sorprendí al saber que a través de los años hemos recibido mas de $87 millones del fondo a perpetuidad, y este fondo aun tiene mas que esto!

No podemos tomar dinero del capital, porque este fondo esta estructurado para que aquellos que vienen después que nosotros disfruten de los beneficios de este fondo.

Los recursos que continuamos recibiendo de este fondo nos ayudan a apoyar a las congregaciones de la Diocesis, así como el ministerio y misión de la Diócesis “mas allá de nosotros mismos”. El ECC esta diseñado para servir a través mas allá de nosotros mismos comprometiéndose con nuestra comunidad y la Iglesia en diversas formas.

Este Centro nos acerca el futuro de nuestra Iglesia en Utah. Sin lugar a dudas en este 140 aniversario de nuestra presencia aquí, el Centro será una forma clara de decir estamos aquí para quedarnos!

Por favor disciernan en oración y discutan el dar un poco mas y bendecir a otros y a ustedes mismos.

Fielmente,

Carolyn

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