The Diocesan Dialogue
Current Issue May 2007

Reflexiones de la obispa

Bishop Irish

Al tiempo de escribir esta reflexión, ciertas cosas permanecen inciertas sobre nuestro futuro como miembros de la comunión anglicana. Desconocemos que efecto tendrá, el no reponder de una forma positiva al ultimátum que se nos dio en el comunicado de los prima-dos del 19 de febrero. Es muy probable que no respondamos? Quien tendrá la autoridad de hacer algo si no accedemos?

Pueden los Primados expulsarnos? Declarará el Arzobispo de Canterbury que no estamos en comunión con el? (parte de lo que significa el ser una Provincia Anglicana).

Por lo tanto, ¿seremos expulsados del consejo consultivo anglicano y nuestros obispos no serán invitados a las futuras conferencias en Lambeth?

No pretendo sugerir que no valoramos estas conexiones del Anglicanismo Global (ahora llamados Instrumentos de Unidad), pero el hecho es que nunca han existido reglas o condiciones para pertenecer o ser parte de “La Comunión”.

¿Cual es la autoridad que tiene estos instrumentos? Las Conferencias y Cuerpos Consultivos no son una parte formal de la Estructura Institucional, esto aparece a través del tiempo.

Algunos de los Primados fueron elegidos (incluyendo al Arzobispo) y hay diferentes entendimientos y expectativas de tal liderazgo dentro de sus Provincias tan pronto llegan a ser Primados. ¿Como es que ellos, como Cuerpo de repente tiene autoridad sobre todas las Provincias?

Por nuestra naturaleza Americana, no vemos con buenos ojos el ser degradados a ser miem•bros de segunda clase, como lo ha sugerido el Arzobispo.

¿Pero saben que? Seguiremos siendo Anglicanos, esta es nuestra tradición, la cual amamos, respetamos y continuaremos, nadie puede quitar de nosotros esta herencia.

Lo más significante que esta tradición trae a nuestra iglesia es:

  • Un entendimiento de lo disperso de la autoridad, derivado de la escritura, la razón y la tradición.
  • El Libro de Oración Común, que solamente ha sido revisado tres veces en nuestra historia.
  • La tradición Católica de las Órdenes Sagradas: Laicos, Diáconos, Sacerdotes y Obispos.

Hemos establecido relaciones con otros Anglicanos en todo el mundo: relaciones de compañerismo con otras diócesis y congregaciones, esfuerzos misioneros; reuniones ocasiones con propósitos específicos y mas recientemente el grupo de mujeres Anglicanas que se reunió en La Conferencia de Las Naciones Unidas.

Estas estructuras y prácticas son claros ejemplos de las formas que compartimos nuestra herencia, como Anglicanos continuaremos enriqueciendo la Iglesia en esta y otras tierras.

El futuro esta por supuesto, siempre a la expectativa pero nos vemos a nosotros mismos como una iglesia inclusiva, dándole la bienvenida a todas las personas incluyendo los homosexuales, lesbianas, bisexuales, y a otros que son marginados en nuestra sociedad como los latinos y los nativos americanos.

Somos una Iglesia que atrae a gente que le gusta pensar por ellos mismos, somos generosos en compartir nuestros recursos a través de los Objetivos del Milenio de las Naciones Unidas.

Si, siempre seremos Anglicanos a través de nuestras vivas tradiciones, episcopales que valoran nuestras estructuras y prácticas, como Iglesia fieles a nuestro entendimiento al Cristianismo tolerantes en nuestra diversidad y con la esperanza de vivir en el reino de Dios.

Fielmente, Carolyn

p.d. Cuando la siguiente edición de El Dialogo aparezca, es muy probable que sepamos si el Arzobispo de Canterbury a aceptado la invitación de la Cámara de Obispos para reunirse cara a cara con estos, entre el 6 de abril y la siguiente reunión regular de dicha Cámara el 20 de septiembre.

Para finales de mayo esperamos haber estudiado el documento del comité de teología a petición de nuestra obispa presidenta. Sus comentarios y oraciones serán importantes al tiempo que continuamos navegando en las aguas turbulentas de la Comunión Anglicana.

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