Diocesan DialogueOctober 2006 |
||
Bishop's Reflections/Reflexiones de la obispa
|
||
Dear Friends in Christ, In late August 44 people gathered at St. Paul's, Salt Lake City, for the "Day of Discovery" program. It was the second year that our Diocese has used this program to assist our people in their discernment of their call to ministry, whether lay or ordained. Of those gathered some probably had clear hopes, while others were open to exploration. Some were present to support others as part of their ongoing discernment, while others may have been just curious. Whatever the motivations, however, I took this large gathering as a sign of life and health in the Diocese of Utah. As I reflect on this now the connection between ministry and mission keeps coming to mind, for in whatever capacity, those who seek a vocation in the church (again, lay or ordained) must have some sense of the church's mission. Yet however defined, in the Book of Common Prayer or in the mission statements of congregations and dioceses, our sense of the church's mission is often very general and abstract. Perhaps this is necessary to ‘cover the bases,' but perhaps, too, congregations could articulate and commit themselves to more concrete missions beyond their church community. Having such specific mission(s) we may then see more clearly what ministries are called for and what kind of leadership is needed to accomplish them. St. David's comes to mind as a good example. They established their commitment to a large food pantry (the only one in Page, Ariz.) almost as soon as they were established as a congregation of this Diocese. I believe the growing membership in that church is partly a result of that--people were drawn to that church partly to support its mission. As for the Diocese itself there are three current and concrete missions underway. One is the resolution to form a companion diocese relationship with the Diocese of Mexico, which resolution will be presented at our Diocesan Convention in October. Such a relationship will support the Anglican Church there, and will support our desire to expand our Latino ministries here. Another specific undertaking will be our year-long celebration of the 140th anniversary of Bishop Tuttle's arrival in Salt Lake City. Our "roots in this 19th c. missionary diocese" are not well known to many of us, still less to the public. This mission will help us to claim our part in the founding of this State, and may interest and attract others to our church. The third example of diocesan mission that comes to mind is the building of the Episcopal Church Center. This facility is designed to both attract and serve others 'beyond ourselves,' with its hospitality and resource centers, spacious meeting rooms and cathedral commons, its bookstore and coffee bar. I firmly believe it will support the future of the Episcopal Church in Utah, indeed all over Utah. Missions can be short or long term, but they are open commitments to service of a particular kind. They help to define who we are, and as such they are a distinctive form of evangelism. They somehow incarnate the saying of Jesus that we find our life in losing it. So, all who seek to discover their particular ministry would do well to include in their discernment the question, "to what mission am I called?" And congregations supporting individuals in their discernment should do more than put forward 'nice people.' They should be able to see for themselves a call to mission, which is what makes any ministry vital. Faithfully, |
Reflexiones de la obispa El pasado mes de agosto, en la parroquia de San Pablo en Salt Lake City, se reunieron aproximadamente 42 personas, para participar en el programa "Day of Discovery" (Día del Descubrimiento). Este es el segundo año en el que nuestra Diócesis utiliza este programa para ayudar a nuestra gente en el discernimiento de su llamado al ministerio, ya sea laico u ordenado. De este grupo de participantes, muy probablemente algunos tenían expectativas claras, mientras que otros estuvieron abiertos a la exploracion. Algunos estuvieron presentes para apoyar a otros como parte de su continuo discernimiento, mientras que otros simplemente estaban ahí por curiosidad. Cualquiera que haya sido la motivación, veo este programa como una señal de vida y de salud en la Diócesis de Utah. Al tiempo en que reflexiono sobre esto, la relación entre ministerio y misión viene a mi mente, porque no importa en que capacidad todos aquellos que buscan una vocación en la iglesia (laica u ordenada) deben tener algún sentido de la misión de la iglesia. Como sea que haya sido definida la mision de la iglesia ya sea en el libro de oracion comun o en las declaraciones de mision de congregaciones y diócesis, nuestro sentido de la mision de la iglesia es frecuentemente muy general y abstracto, quiza esto sea necesario para “cubrir los puntos basicos” pero quizas tambien las congregaciones podrian articular y comprometerse a una mision mas concreta, mas alla de la iglesia local. Teniendo un sentido de mision mas especifico, podriamos entonces ver con mayor claridad a que ministerios estamos llamados y que clase de liderazgo es necesario para realizarlos. La Iglesia de San David viene a mi mente como un buen ejemplo; tan pronto como ellos fueron admitidos como parte de esta diócesis, esta congregación se comprometio a ampliar su banco de comida, el unico en "Page, AZ". Creo que el crecimiento de esta congregación es en parte resultado parcial de que la gente se sintió atraida a la iglesia para apoyar esta misión. Como Diócesis actualmente existen tres misiones en desarrollo. Una es la resolución para formar una relacion de diócesis compañera, con la diócesis de Mexico. Esta resolución sera presentada en nuestra convencion diocesana en octubre. Esta relación tiene por objetivo apoyar la iglesia Anglicana en Mexico y ayudar a la expansión de nuestro ministerio Latino. El segundo ejemplo en específico, es la celebración del 140 aniversario de la llegada del obispo Tuttle a Salt Lake City, "nuestras raices" en el siglo XIX como diócesis misionera, no son muy bien conocidas para muchos de nosotros y mucho menos para la gente en general. Esta mision nos ayudara a reclamar nuestra parte en la fundacion de este estado. Esto podria interesar y atraer a otros a nuestra iglesia. El tercer ejemplo de mision diocesana que viene a mi mente es, las nuevas instalaciones del Centro Diocesano. Este edificio esta diseñado para que a traves de su centro de recursos, centro de hospitalidad, salones para reuniones, librería y cafeteria pueda atraer y servir a otros "mas alla de nosotros mismos". Creo firmemente que este edificio sera de gran apoyo para el futuro de la Iglesia Episcopal en Utah. Las misiones pueden ser de corto o largo plazo, pero estas son compromisos abiertos al servicio de algo en particular. Las misiones son una forma distintiva de evangelismo y nos ayudan a definir quienes somos. Tambien de alguna forma encarnan las palabras de Jesús cuando dijo: encontramos nuestra vida perdiendola. Por lo tanto todos aquellos que buscan descubrir su ministerio en particular podria hacerles bien el incluir en su discernimiento la siguiente pregunta ¿para que mision estoy llamado? Para las congregaciones apoyando a personas en su discernimiento deberian hacer mas que presentar "gente linda". Estas deberian de ser capaces de ver por ellas mismas un llamado a la mision que es lo que hace que un ministerio sea vital. Fielmente |
|