The Diocesan Dialogue
Current Issue
October 2007
Reflexiones de la obispa
Recientemente participe en una encuesta nacional sobre
"La identidad de la Iglesia Episcopal".
Esta encuesta estuvo patrocinada
y dirigida por gente seria y responsable, por lo tanto accedí a
participar en esta, a pesar de que dudaba de que una encuesta pudiera
revelar bastante sobre la complejidad de nuestra iglesia.
En una encuesta,
las respuestas codificadas no permiten una amplitud hacia las respuestas.
Así que
resulto ser que el entrevistador parecía confuso
a la hora de escribir o categorizar mis respuestas. Hubo mucho tiempo
entre pregunta y pregunta.
Mencione en nuestra conversación
inicial, que nuestra Iglesia, cuyos miembros viven con una variedad
de tensiones que pernean una dinámica y viviente fe.
Un largo
silencio.
El entrevistador dijo, bien, procedamos con las preguntas.
Más
tarde en mis reflexiones sobre el tema, comencé a
desarrollar el comentario que hice acerca de cómo viviendo en
ciertas tensiones permea una vital y dinámica fe.
Cuales son
estas tensiones, como nos permean, varias cosas vinieron a mi mente,
muchas de las cuales son características de otras Iglesias Anglicanas:
- La
Iglesia de Inglaterra surgió de una reforma y con características
católicas y protestantes, retuvo las órdenes sagradas,
pero conservo una autoridad central, la monarquía en lugar
del papa. Como los Estados Unidos no tenían rey, la autoridad
fue puesta en un cuerpo elegido democráticamente, La Convención
General.
- Nuestra estructura de culto esta dada por el Libro de
Oración
Común, sin embargo esta ha sido adaptada localmente, una y
otra vez.
- Decimos que la escritura, la razón y la tradición,
son la autoridad en asuntos teológicos, la experiencia es
comúnmente
parte de esta autoridad.
- Los elementos formativos en nuestra iglesia
son la integración de la devoción, la reflexión
teológica, la acción social y la comunidad.
- El cuadrilátero
Chicago-Lambeth menciona cuatro cosas esenciales para las iglesias
Anglicanas/Episcopales: La escritura, los dos Sacramentos Dominicales,
el Credo Niceno y de Los Apóstoles y El Episcopado Histórico.
Otras
cosas pueden decirse de nuestra Iglesia: Que somos cristo céntricos
y trinitarios, que interactuamos con las disciplinas de la ciencia
y la historia, que la belleza de nuestra liturgia y música son
características prominentes de nuestra evangelización,
que somos comunidades inclusivas al respetar la dignidad de todo ser
humano, que seguimos el calendario Eclesiástico y el Leccionario,
que somos conservadores y Liberales, etc, etc.
Dentro de todo esto
es difícil encontrar un punto central que forma nuestra identidad,
pero no es difícil de ver que la dinámica entre y dentro
de todo esto, nos invita a cierta disposición para la tensión,
incertidumbre, paciencia, e inclusive conflicto en ciertos asuntos.
La fe evoluciona de manera personal y la Iglesia es siempre local.
Imágenes generales y abstractas nos dan trazos de nuestra identidad pero no pueden capturar las particularidades en nuestra identidad como cristianos y/o iglesias, el tiempo y el lugar son críticos.
Fui atraída por esta iglesia por su rica textura, características y apertura.
¡Para mí esto es la identidad!
Fielmente,
Carolyn
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